Hay miles de razones para incluir más vegetales y frutas en tu alimentación. Ellos nos aportan color, sabor, textura y un sinnúmero de vitaminas y minerales a tus comidas. La Academia de Nutrición y Dietética recomienda consumir 2 1/2 tazas de vegetales al día y 2 tazas de frutas.

Es por eso que se me ocurrió elegir un vegetal o fruta a la semana en mis blogs. Y compartir contigo sus beneficios, propiedades y maneras para incluirlos en tu régimen alimenticio. Voy a empezar con un vegetal que no puede faltar en mi cocina, el tomate.

A mí me encanta el tomate porque es delicioso y nutritivo. Uno de sus nutrientes más abundantes es el licopeno, un tipo de carotenoides. El cual ha sido asociado a la prevención a ciertos tipos de cáncer entre ellos: el páncreas, el tracto digestivo y la próstata.

El tomate también cuenta con antioxidantes los cuales protegen tu corazón, disminuyendo el colesterol malo (LDL) y mejorando tu perfil del colesterol.

Uno de los minerales más abundantes en el tomate es el potasio, el cual pudiese mejorar la presión arterial o hipertensión. El potasio forma parte de los fluidos corporales y por este motivo pudiese ayudar a controlar la presión arterial causada por dietas altas en sal.

El tomate lo puedes agregar a tus sopas, estofados, ensaladas y salsas. Lo cual lo hace fácil de incluir a tus platillos diarios. ¡Así que ha comer tomates!